Ir al contenido

Para los procesos de última tecnología de 2026, contáctenos

10 de septiembre de 2026Lectura de 4 minutos

Detección de metales y tamizado en fruta deshidratada

El detector de metales y el tamizado resuelven riesgos distintos en una línea de fruta deshidratada. Guía práctica sobre dónde ubicar cada control y qué materiales exige el contacto con el producto.

Temas
detector de metales, tamizado, fruta deshidratada, seguridad alimentaria
Extensión
714 palabras
Secciones
5

En una línea de fruta deshidratada, la detección de metales y el tamizado cumplen funciones distintas: uno busca contaminación metálica invisible al ojo humano, el otro retira piedras, tallos, cáscaras y fragmentos de tamaño irregular que las etapas anteriores no eliminaron. Ambos controles se ubican en puntos concretos de la línea, no como una sola barrera al final del proceso. La pregunta correcta no es si existe un detector de metales, sino si está en el punto donde realmente aparece el riesgo.

01

Qué detecta un detector de metales y dónde se ubica

Un detector de metales para líneas de alimentos trabaja con una bobina de inducción que genera un campo magnético; cualquier partícula ferrosa, no ferrosa o de acero inoxidable que atraviesa el túnel altera ese campo y activa el rechazo. En fruta deshidratada, el riesgo principal de contaminación metálica aparece después de las etapas donde hay cuchillas o piezas móviles en contacto directo con el producto, como el deshuesado o el corte.

  • 01Después de estaciones de deshuesado o corte, donde hay cuchillas y piezas móviles en contacto con el producto
  • 02Después de tramos de transporte con partes metálicas sujetas a desgaste
  • 03Antes de la dosificación o el envasado final, como segunda barrera antes de que el producto salga de la línea

02

Tamizado y eliminación de impurezas: el otro control

El tamizado y la eliminación de impurezas forman una categoría de equipos dedicada dentro de una línea de procesamiento, y resuelven un problema distinto al del detector de metales: piedras, arena, tallos, cáscaras y fragmentos que no son metal pero que tampoco deben llegar al envase. Una zaranda de eliminación de residuos separa por vibración y tamaño de malla, mientras que una zaranda con aspiración suma una corriente de aire para retirar partículas ligeras, como pieles o restos de tallo, que la vibración sola no levanta. En muchas líneas ambos equipos trabajan en serie: primero vibración para lo pesado, después aspiración para lo liviano.

03

Dónde ubicar cada punto de control en la línea

La ubicación exacta cambia según la fruta y las etapas previas, pero el orden lógico de una línea típica es el siguiente:

TABLA 01
Etapa de la líneaRiesgo principalControl recomendado
Recepción y lavadoPiedras, arena, tierraZaranda de lavado o eliminación de residuos
Después de deshuesado o corteFragmentos metálicos de cuchillas o piezas móvilesDetector de metales
Clasificación por tamañoTallos, cáscaras, restos ligerosZaranda con aspiración
Antes de dosificación o envasadoContaminación remanente no detectada antesSegundo detector de metales, según el valor del producto

04

Materiales en contacto con el producto

El acabado de estos equipos también forma parte del control higiénico. La construcción general se realiza en AISI 304; en los procesos que lo requieren, las superficies en contacto directo con el producto, no la totalidad de la máquina, se fabrican en AISI 316. El diseño se ajusta a los requisitos de conformidad CE aplicables a equipos de procesamiento de alimentos.

05

Cómo se verifica que el detector sigue funcionando

Instalar el equipo en el punto correcto no basta si nadie confirma que sigue detectando con el tiempo. La práctica habitual es pasar periódicamente piezas de prueba de composición conocida, una ferrosa, una no ferrosa y una de acero inoxidable, y registrar si el equipo las rechaza correctamente. Ese registro también sirve como evidencia ante una auditoría de cliente o de certificación, porque demuestra que el control no es solo un equipo instalado, sino un procedimiento que se sigue en cada turno.

Conviene además revisar el estado del mecanismo de rechazo, ya sea por aire, por brazo o por desvío de banda, porque un detector que identifica la contaminación pero no logra separarla físicamente del flujo principal no cumple su función. Esta verificación se documenta junto con la del resto de los controles de la línea, para que la trazabilidad quede completa desde la recepción de materia prima hasta el envasado.

Mekatronik Makina diseña e instala estos puntos de control desde 1992, con más de 2.000 máquinas en operación y exportaciones a 22 países. La combinación exacta de detector de metales y equipos de tamizado depende del tipo de fruta, el historial de contaminación de la materia prima y el diseño general de la línea. Si quiere revisar dónde ubicar estos controles en su proyecto, puede solicitar una propuesta.

03SIGUIENTE PASO

Montemos el mismo trabajo en su planta

Envíenos la fruta que procesa y su capacidad objetivo; le responderemos con una cotización que incluye la lista de estaciones, el plazo de entrega y el precio. Suministramos una sola máquina o montamos la línea completa, del lavado al envasado.