En líneas de procesamiento de fruta seca, la pregunta de si una superficie debe ser AISI 304 o AISI 316 aparece en casi todos los proyectos, tanto en Perú como en España. La respuesta no depende del equipo en general, sino de qué superficie entra en contacto con el producto y en qué proceso. Este artículo explica cuándo aplica cada grado y cómo se toma esa decisión en la práctica.
01
¿Qué diferencia hay entre AISI 304 y AISI 316?
AISI 304 es un acero inoxidable austenítico de uso general, ampliamente utilizado en equipos de contacto alimentario. AISI 316 incorpora molibdeno, lo que mejora su resistencia frente a cloruros y ambientes ácidos en comparación con el 304. La diferencia práctica no está en el aspecto visual, sino en el comportamiento frente a la corrosión por picadura en presencia de sal o ácido: una superficie en AISI 304 puede desarrollar picaduras con el tiempo en ese entorno, mientras que AISI 316 tolera mejor esa exposición prolongada.
02
¿Dónde se usa normalmente AISI 304?
AISI 304 se especifica en las superficies de contacto con el producto en la mayoría de los pasos de una línea: transporte, cribado y zonas de manipulación donde el contacto con salmuera o ácido no es prolongado. Es el punto de partida habitual en proyectos de líneas como la de uva pasa o la de dátiles, donde buena parte del recorrido del producto no implica inmersión prolongada en soluciones agresivas.
03
¿Cuándo conviene AISI 316?
AISI 316 se elige en procesos con contacto prolongado con salmuera, soluciones ácidas o limpiezas frecuentes con productos químicos agresivos. En pasos de lavado o acondicionamiento donde la solución tiene mayor concentración de sal, el 316 se especifica en las superficies expuestas a ese contacto, sin que eso implique cambiar el grado en el resto del equipo. También se considera cuando el protocolo de limpieza de la planta usa agentes desinfectantes más agresivos con mayor frecuencia que en una línea estándar.
04
¿Cómo se decide en un proyecto real?
La decisión se toma superficie por superficie, no para toda la máquina de una vez: una tolva de alimentación puede especificarse en AISI 304 mientras una superficie de lavado con salmuera en la misma línea se especifica en AISI 316. Este criterio forma parte del enfoque descrito en la página de calidad corporativa. En la práctica, el equipo de proyecto revisa cada punto de la línea donde hay contacto con el producto y confirma el grado adecuado antes de fabricar los componentes.
05
¿Qué pasa si se generaliza el 316 a toda la línea?
Especificar AISI 316 en toda una línea cuando solo una parte lo requiere no aporta un beneficio adicional en las superficies que no están expuestas a sal o ácido de forma prolongada; la elección técnica correcta es identificar dónde realmente aporta valor y limitar la especificación a esos puntos. Esa es la razón por la que la decisión se documenta superficie por superficie en la etapa de proyecto, y no como una regla general para todo el equipo.
- 01AISI 304: base general para superficies de contacto sin exposición prolongada a sal o ácido
- 02AISI 316: se especifica donde hay contacto prolongado con salmuera o soluciones ácidas
- 03La especificación se define superficie por superficie, no para el equipo completo
- 04Ambos grados cumplen los requisitos de conformidad CE aplicables al equipo
- 05El protocolo de limpieza de la planta también influye en la elección del grado
Si su proyecto combina varias líneas de fruta seca, el equipo puede revisar con usted qué superficies requieren AISI 316 y cuáles no; puede solicitar una cotización con el detalle de su línea.









